Estos días en casa nos obligaron a organizar las rutinas personales en concordancia con las rutinas del resto de la familia. Todos tenemos obligaciones que atender pero la mayoría son a través de una pantalla, ¿cierto?

Este tema también puede generar discusiones en las familias acerca del uso excesivo de la televisión o tablets con los niños.

Acá les dejamos algunas sugerencias:

  • Crear pautas y normas de uso: a la hora de pautar formas de uso del celular, tablet o TV es mejor crear acuerdos en vez de prohibir o imponer.
  • Crear acuerdos de uso implica que todos comprendan las razones: como familias somos responsables de establecer límites de tiempo, espacios y contenido. Sin embargo todas estas razones pueden explicarse y ser fundamentadas.
  • Estar de acuerdo implica cumplir con lo pautado y ser flexibles a cambios. Poder sacar, poner o modificar algo. Revisar lo conversado. Es algo dinámico, no estático e impuesto para siempre. Está sujeto a demandas y necesidades.

La neurociencia nos dice que las pantallas no tranquilizan; sobreestimulan el cerebro y el organismo subiendo el cortisol —hormona del stress—. Por eso es tan importante limitar su uso.

Según la Academia Americana de Pediatría, el screen time o tiempo del uso de pantallas en niños es el siguiente:

  • 0-2 años: no se recomiendan pantallas
  • 2-5 años: entre media y una hora al día
  • 7-12 años: una hora al día
  • 12-15 años: una hora y media al día
  • +16 años: 2 horas al día

Estas recomendaciones se basan en las horas de sueño necesarias (entre 8 y 12 horas según la edad) y el tiempo que dedican a tareas y asistencia a la escuela. Por este motivo, en la actual situación que nos encontramos, se sugiere intentar ofrecer otras alternativas y actividades que involucren habilidades motoras y cognitivas.

Como adultos, siempre debemos estar presentes en la selección del contenido y prestar atención al uso de redes sociales, especialmente en niños y niñas mayores a 12 años.

Por Tatiana Schepis, docente titular de 3er grado